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Lisp no es uno de los lenguajes que más me gusten, al contrario, es, junto con Camel, uno de los lenguajes de programación a los que más tirria tengo. Sin embargo, como me ha tocado sufrirlo este año en dos asignaturas de la carrera, os voy a poner un truquillo por el que aquéllos que empecéis con él me estaréis eternamente agradecidos
Supongo que sabréis que en Lisp existe la posibilidad de construir, a partir de las primitivas aportadas por el lenguaje, las funciones necesarias para el desarrollo de una aplicación específica. Esas funciones creadas dentro de una sesion del programa se pueden seguir usando mientras no cerremos esa sesion. Pues bien, para no tener que reescribirlas de nuevo cuando queramos seguir programando, o si queremos reutilizar parte del código, o cuando se trata de funciones más extensas, lo usual es escribirlas en un fichero de texto (con extensión .lsp) y cargarlas mediante la función LOAD:
(LOAD nombre_archivo)
Si no se incluye la extensión LOAD comprobará la existencia de un fichero con ese nombre y alguna de las siguientes extensiones en el orden que se especifica a continuación: *.vlx, *.fas, *.lsp. Se cargará el primer fichero encontrado. El nombre_archivo puede incluir un prefijo de directorio, como en “/ función/prueba1″. En los sistemas DOS también se admite una letra de unidad. Una barra oblicua (/) o dos contrabarras (\\ ) son delimitadores de directorio válidos. Si no incluye un prefijo de directorio en la cadena nombre_archivo, load busca el archivo especificado en el camino de la biblioteca del programa utilizado.

Esta mañana, tomando un café con Carla, una amiga, ha surgido el tema de las imágenes tridimensionales y la consiguiente pregunta: ¿cómo se consiguen? La respuesta es bien sencilla, mediante un estereoscopio: un instrumento óptico a través del cual puedeen observarse fotografías de objetos, pero no como representaciones planas, si no con apariencia sólida y profundidad. El mecanismo consiste en presentar al mismo tiempo dos fotografías del mismo objeto, una a cada ojo. Ambas están tomadas dsde ángulos ligeramente diferentes, y se observan a través dedos objetivos con lentes separadas e inclinadas para que coincidan y se fundan en una sola imágen tridimensional.
Ejemplos prácticos de la utilización del estereoscopio es la preparación de mapas de relieve y las ilusiones visuales tridimensionales.
Aquí podéis encontrar las instrucciones para construir vuestro propio estereoscopio.






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