Esta mañana, tomando un café con Carla, una amiga, ha surgido el tema de las imágenes tridimensionales y la consiguiente pregunta: ¿cómo se consiguen? La respuesta es bien sencilla, mediante un estereoscopio: un instrumento óptico a través del cual puedeen observarse fotografías de objetos, pero no como representaciones planas, si no con apariencia sólida y profundidad. El mecanismo consiste en presentar al mismo tiempo dos fotografías del mismo objeto, una a cada ojo. Ambas están tomadas dsde ángulos ligeramente diferentes, y se observan a través dedos objetivos con lentes separadas e inclinadas para que coincidan y se fundan en una sola imágen tridimensional.

Ejemplos prácticos de la utilización del estereoscopio es la preparación de mapas de relieve y las ilusiones visuales tridimensionales.

Aquí podéis encontrar las instrucciones para construir vuestro propio estereoscopio.